miércoles, 1 de junio de 2011

De cómo desmontar la gran farsa de la Homeopatía con el número de Avogadro.


     La homeopatía es una pseudociencia de la medicina alternativa que no tiene base científica alguna. Fue desarrollada a principios del siglo XIX por el médico Samuel Hahnemann como una alternativa a la medicina de la época, en la que se utilizaban la sangría y la purgación como herramientas principales. Se basa en fundamentos filosóficos como "la ley de similitud" enunciada por Hahnemann, que dice que los mismos síntomas que provoca una sustancia tóxica en una persona sana pueden ser curados por un remedio preparado con la misma sustancia tóxica. Esta ley se toma como axioma en homeopatía, sin haberse demostrado científicamente.

     A pesar de esto más de 10.000 médicos utilizan en España técnicas relacionadas con la homeopatía, como ha publicado recientemente en diario ABC. No es la única publicación sobre la homeopatía estos días. Y es que la revista Nature, una de las publicaciones científicas de mayor influencia, sino la más influyente, publicó hace dos días en su edición digital una entrevista con Edzard Ernst que fue en su día "el primer catedrático del mundo de medicina alternativa". En la entrevista Ernst carga contra lo que juzga una carencia de pensamiento científico entre los practicantes de su campo, desacreditando además la homeopatía como "bastante inútil".

     Y no es de extrañar, dado que los remedios homeopáticos se preparan diluyendo progresivamente una sustancia y sacudiendo repetidas veces la disolución. Y además dice que, cuanto más diluida está la sustancia, más potente se considera. De hecho la dilución de llama "potenciación". Esto va en contra de los principios de la medicina y la bioquímica. Vamos a poner un ejemplo, para ver en que consiste.

     Si consideramos que la sustancia que debe tomar el paciente para curarse es el bicarbonato sódico. Tomamos 84 gr de la sustancia, y la disolvemos en 1 litro de agua. Sabemos que el peso molecular de la sustancia es 84, lo que significa que en 84 gr de bicarbonato hay un mol de moléculas de bicarbonato, así que habrá 6,022×1023 moléculas de bicarbonato diluidas en un litro de agua. Ahora tomamos un mililitro de ese litro de agua, y lo añadimos a 10 litros de agua, por lo que en este nuevo litro de agua habrá 66,022×1019 moléculas de bicarbonato. Si repetimos esta operación sucesivamente llegaremos a un punto en el que tendremos menos de una molécula de bicarbonato por cada litro de agua, lo que significa que ingiriendo un litro entero de la medicina, será una casualidad que lleguemos a tomar una molécula de la sustancia.

     Los remedios homeopáticos se preparan de tal forma que con 9 o 10 diluciones ya se llega al límite donde hay menos de un molécula de sustancia en el frasco, y sin embargo realizan como mínimo 12 diluciones, y pueden llegar incluso a las 30. Y ante tal evidencia empezaron a hablar de que "la memoria del agua" que, dicen, mantiene propiedades de sustancias con las que ha estado en contacto. Mal nos iría si el agua de los pantanos recordara su recorrido anterior. Es imposible que los remedios homeopáticos funcionen más allá del "efecto placebo", ese que dicen puede quitar el dolor de cabeza por tomar una pastilla sin ningún principio activo, por el simple hecho de que tú piensas que te has tomado una aspirina.

  

martes, 31 de mayo de 2011

La Escherichia Coli y el pepino de Almería.

     La Escherichia Coli (conocida normalmente por su abreviatura E Coli) es una bacteria que vive generalmente en intestinos animales, icluido el humano. Hay muchas variedades de esta bacteria, llamadas cepas. La mayoría no solo son inofensivas, sino que son necesarias para el correcto funcionamiento del proceso digestivo. Dentro de una misma cepa existen subclases, llamadas serotipos.

     La cepa de E Coli que ha causado la epidemia que ya se ha cobrado 14 vidas en Alemania es la 0104:H4. Esta cepa fue identificada por primera vez en humanos en Corea en el 2006. Pero el serotipo correspondiente a la detectada en Alemania tiene como único precedente precisamente este país, donde fue aislada hace diez años.

     Los brotes infecciosos producidos por E Coli se producen normalmente por el consumo humano de carne de vacuno infectada por una cepa más dañina y virulenta, pero también puede darse por el contacto alimentos crudos con heces de animales infectados.

     La Comisión Europea señaló el día 26 de este mes lotes de pepino españoles procedentes de la agricultura ecológica como una "fuente confirmada" del brote intestinal.

     Almería es el principal exportador de pepino en España. La principal fuente de riqueza de la provincia es la agroindustria, y exporta dos terceras partes de su producción agrícola. Alemania es su principal cliente, cliente que retiró todos los productos hortofrutícolas provenientes de la provincia de sus estanterías, afectando esta crisis no ya al pepino, sino también al tomate al melón y a la sandía, que están en plena campaña. La retirada de productos hortofrutículas españoles se ha extendido ya a otros países como Dinamarca, Austria o Rusia.

     Son ya muchas las voces que desde la provincia hablan de pérdidas millonarias, como Francisco Vargas, presidente de Asaja Almería, "una acusación errónea" que ha señalado que  "ya está bien de ir en contra de la producción española" y que "es imposible" que el origen sea Almería. También desde esta organización se asegura que desde que empezó la crisis se han dejado de vender entre 15 y 20 millones de kilos de hortalizas almerienses diariamente.

     La ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar pide a Alemania "que hable claro" en unas declaraciones en las que destaca que "curiosamente no solo se ha hablado de pepinos españoles, sino también de pepinos holandeses, estamos hablando de procedencias distintas de los productos y un lugar común donde ha habido el problema, que es Alemania". También ha declarado que "activará todos los mecanismos dentro del marco de la Unión Europea para reparar el daño indebido que se está haciendo a los productos españoles"

viernes, 27 de mayo de 2011

Rebelión en la granja.

Me encanta haberme equivocado cuando dije que el lunes todas las plazas volverían a estar vacías. En estos días en los que la gente sigue en la calle quiero recomendar esta fábula. Orwell (seudónimo de Eric Arthur Blair), Inglés, fue uno de los voluntarios que lucharon en el ejército republicano durante nuestra guerra civil. Sobre ésta escribió "Homenaje a Cataluña" donde por lo visto ya ponía a parir el stalinismo por algo que vio en esta guerra, lo que le valió la enemistad de buena parte de la izquierda europea.

     Rebelión en la granja fue escrita durante la segunda guerra mundial y en ella Orwell (digo Eric) critica la traición de Stalin a la revolución rusa. En su momento tuvo numerosos problemas de crítica y censura, ya que la Unión Soviética era aliada de Inglaterra en la segunda guerra mundial.

     Lo que más me llama la atención de este cuento es que es aplicable a tantos regímenes que da miedo. Además sigue siendo actual y es cortísimo. Os animo desde aquí a leerla o releerla.

jueves, 19 de mayo de 2011

Nuestro sistema electoral.

      ElMundo.es ha publicado hoy un artículo donde explica cómo funciona nuestro sistema electoral, basado en la ley de D'Hondt.

      La realidad es que no existe un método perfecto para este tipo de cosas. El sistema que favorece a los partidos mayoritario busca la gobernabilidad del Estado, algo que en realidad no está mal pensado. Se utiliza en muchos países y se cree que es la "menos mala".

      El debate está, creo yo, en que lo que sí premia especialmente nuestro sistema es la concentración territorial de los votos. Es algo que favorece a los partidos nacionalistas y desfavorece de una forma brutal a partidos nacionales minoritarios como IU que con casi un millón de votos sólo cuenta con 2 escaños en el Parlamento cuando por ejemplo CiU tiene 11 escaños con 774.317 votos.

     Esto se traduce en que si un almeriense quiere un cambio de gobierno en las elecciones generales, debe votar al partido mayoritario en la oposición, ya que difícilmente cualquier otro partido sacará un escaño en la provincia. Por supuesto puede ejercer su libertad y votar a UPyD si le parece, pero si este partido no saca ningún escaño en la provincia, su voto habrá caído en "saco roto". También es verdad que "vale" más el voto de un almeriense que el de un madrileño, porque proporcionalmente salen más escaños por votante aquí que allí.

     Pero este debate deja de tener sentido cuando hablamos de unas elecciones municipales, dado que la municipalidad de las mismas hace que se pierda el factor "dilución" de los votantes de los partidos minoritarios.

     Está bien que la gente salga a la calle y pida cambios. Con un 45% de paro juvenil, ya era hora. Simplemente creo que el tiro está muy mal apuntado. Si quieren un cambio en el sistema electoral, hay que disolver las Cortes, cambiar la Constitución y convocar elecciones generales. Y eso solo lo puede hacer Zapatero (no se si el Rey puede hacerlo también, pero no creo que esté pensando en ello). En mi humilde opinión, con la que está cayendo, no me parece momento de ponernos a cambiar la Constitución. Aunque es algo que habrá que hacer más o menos pronto, yo preferiría esperar unos años. Pero en cualquier caso, pienso que esta protesta debería estar claramente orientada al cambio para las generales, dado que los Ayuntamientos no tienen ninguna competencia sobre las reclamaciones de las protestas. Y sin embargo tengo la sensación de que el lunes no habrá ninguna acamapada en Sol.

domingo, 1 de mayo de 2011

Juan Carrión.

     La semana pasada escribí un reportaje sobre cine en Almería para mi asignatura de "géneros periodísticos" Estuve en el Museo del Cine donde me trataron como a una reina. Mandé un email diciendo que tenía que hacer un ejercicio y me enseñaron el museo a mí sola por el módico precio de 0€. Está en una casa preciosa en la que solían alojarse las estrellas de la gran pantalla entre los años 60 y 70 dada la falta de hoteles de categoría en la Almería de aquella época. Lennon vivió 5 semanas en esa casa en el año 66 mientras rodaba "Cómo gané la guerra", película que dirigía su amigo Richard Lester.

     Juan Carrión, un profesor (ya retirado) de la Escuela Técnica de Empresariales en Cartagena, utilizaba las canciones de los Beattles para enseñar inglés a sus alumnos. Él sacaba las letras escuchando sus discos o la radio, pero a veces no estaba seguro de entender bien todas las palabras. Se enteró de que Lennon estaba en Almería y ni corto ni perezoso se plantó en la puerta de la casa donde 35 años más tarde cuentan su historia a diario.

     Le llevó a Lennon los cuadernos en los que escribía las letras de sus canciones para que se los corrigiera y le dijo que necesitarían que los discos incluyeran las letras. Así el siguiente disco de los Beattles, el Sergeant Pepper, fue el primero del archifamoso grupo publicado con las letras de las canciones, cosa que prácticamente nadie hacía entonces. Juan no lo contó en público hasta 2006, durante un curso sobre Lennon en la Universidad de Almería. Entonces El País escribió un reportaje sobre la historia. En el museo se puede ver el cuaderno corregido por Lennon.

     En la primera foto Juan Carrión junto a la estatua de Lennon en la plaza del Torreluz en Almería. La siguiente canción la pongo para mi mamá, ¡felicidades!



lunes, 11 de abril de 2011

Ciencias y letras.

     Por algún motivo que desconozco actualmente se sigue creyendo que las personas que tienen más facilidad para las matemáticas o la física son más inteligentes que las que no la tienen. Es una idea que se implanta bien en los colegios e institutos. Cuando los niños en bachillerato eligen entre la rama de ciencias o la de letras es normal oir de boca de un profesor "el que vale vale, y el que no pa' letras" No se considera inteligente sin embargo a una persona que tenga una gran capacidad para el deporte, que implica una visión de juego de la que yo siempre he carecido (para mi desgracia), a alguien que tenga un gran talento para la música (que suele ir asociado a la facilidad para aprender idiomas) o a una persona a la que se le den especialmente bien las asignaturas como literatura o historia, que suelen tener una gran capacidad de expresión de la que muchas veces carecen los científicos que luego son los que enseñan ciencia en las universidades, para desgracia de los estudiantes.

     Así, los estudiantes de ciencias se creen más inteligentes que los de letras, tanto que una persona que tiene capacidades en ambas ramas suele estudiar ciencias aunque sepa de antemano que va a estudiar música. Este complejo de superioridad muchas veces se observa incluso dentro de la propia ciencia. La química orgánica, por ejemplo, es una asignatura que suele tener una alta proporción de suspensos, así que la gente a la que se le da bien muchas veces adopta ese mismo complejo de superioridad entre sus compañeros de carrera.

     Lo malo es que este complejo rara vez desaparece con la madurez. Ésta soberbia suele llevar a la rivalidad entre departamentos en el caso de que se de dentro de una misma ciencia. Pero cuando se extiende ya al ámbito de las ciencias y las letras el resultado es el desprecio entre profesionales. Los científicos son, por ejemplo, el único gremio capaz de pedirle a un periodista, por muy especializado que esté, que le envíen un artículo divulgativo sobre su trabajo para revisarlo antes de publicarlo. Y también son capaces de utilizar en una entrevista un vocabulario más técnico que el que usan en el propio laboratorio, por dárselas de sabihondos. Y os podéis imaginar como le sienta eso a los periodistas, que luego son los que var a dar a conocer el trabajo del científico a la sociedad.

     Nadie sale beneficiado de esta situación, pero desde luego el que peor sale es el científico, primero porque vive engañado y luego porque la ciencia es muchas veces subvencionada por el estado y necesita que la sociedad conozca los beneficios de ese gasto de dinero.

     En mi asignatura "periodismo científico en radio" he tenido que escuchar varios programas en los que entrevistan siempre a científicos con carreras espectaculares que derrochan una humildad que llama la atención. Así da gusto. No será casualidad que los periodistas recurran a ellos y no a otros. Os dejo el enlace del programa de mi profesor "a hombros de gigantes" que está pero que muy bien.

     Recomiendo a todo el que interese el tema la lectura de "La Razón Estrangulada" de Carlos Elías, de donde salen muchas de estas ideas. En la imagen un libro del master que me está encantando.

martes, 5 de abril de 2011

Cine Club Universitario.



     Como soy una friki del 15 para según que cosas, no me gusta muchísimo ver las películas dobladas al castellano. Como me he propuesto hacer solo cosas que me gusten muchísimo, desde que vivo en Almería solo voy al cine a ver películas cuya versión original es en castellano, o al cineclub. Es casi todos los jueves en el Teatro Apolo. No se ve muy bien y las películas suelen ser más bien tirando a raras, aunque he tenido el placer de ver, por ejemplo, una sesión doble de Peter Sellers, presentada por Paco Calavera (humorista almeriense que protagoniza el vídeo de arriba), donde pusieron primero "El guateque" y luego "¿Teléfono rojo? volamos sobre Moscú" Fue un aunténtico lujo.

     El jueves pasado fui con mi amigo Manuel y vimos una película dirigida por Banksy, un grafitero inglés famosísimo por su obra, aunque su identidad parece que es un misterio. La película era graciosa, aunque pretende hacer una crítica sobre el mercado del arte contemporáneo intentando que el espectador tome como cierta una historia que no hay por donde cogerla. O sea, la película es una basura, pero conoces algunos grafiteros bastante buenos, ves como trabajan por la noche, hay escenas de persecuciones donde dejan a varios policias en ridículo, reacciones de la gente cuando ve las pintadas al día siguiente... Bastante curioso. Para terminar os dejo las pintadas que hizo en el muro de Palestina, que fue en realidad lo que más me gustó.